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Viernes, 27 Noviembre 2015 14:51

Emisor ajusta nuevamente los tipos de interés y reitera inflación

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Las cifras de actividad económica mundial continúan reflejando una dinámica de la demanda externa débil e inferior a la observada en 2014.

Al término de la onceava reunión de la Junta Directiva del Banco de la República, el cuerpo colegiado decidió subir en 25 puntos básicos la tasa de interés de intervención para llevarla a niveles del 5,50 por ciento.

La Junta tomó en consideración varios aspectos entre los que destaca el hecho que en octubre la inflación anual al consumidor se situó en 5,89% y el promedio de las cuatro medidas de inflación básica en 5,11%.

Estos resultados superaron las proyecciones del equipo técnico del Banco y del promedio del mercado. Las medidas de expectativas de inflación aumentaron, la de los analistas a uno y dos años se sitúan en 4,4 y 3,6 por ciento, respectivamente y las que se derivan de los papeles de deuda pública a 2, 3 y 5 años superan el 4 por ciento.

Según el Prestamista de Primera Instancia, la aceleración de la inflación en lo corrido del año se explica principalmente por la transmisión de la depreciación nominal a los precios al consumidor y el incremento en los costos de las materias primas importadas, así como por la menor dinámica en la oferta de alimentos.

El Gerente General del Banco de la República, José Darío Uribe explicó que el traslado de parte de la devaluación del peso a los precios al consumidor y un fenómeno de El Niño fuerte hacen más lenta la convergencia de la inflación a la meta, tanto por su impacto directo sobre los precios y las expectativas de inflación, como por la posible activación de mecanismos de indexación.

“Las nuevas cifras para el tercer trimestre, en especial de ventas al por menor, sugieren una demanda interna más dinámica que lo previsto. Las exportaciones netas habrían restado al crecimiento. Por el lado de la oferta, la producción industrial muestra una tendencia positiva y los indicadores de despachos y producción de cemento sugieren una dinámica favorable de la construcción”, comentó el señor Uribe.

Según el funcionario, el Indicador de Seguimiento a la Economía, ISE, del DANE sugiere un crecimiento cercano al 4 por ciento en el tercer trimestre. Con esta información y con los nuevos datos de actividad económica de octubre, el equipo técnico mantuvo el pronóstico de crecimiento para 2015 entre 2,4 y 3,4 por ciento, con 3 por ciento como cifra más probable.

El aumento de las expectativas de inflación, dijo, ha reducido considerablemente las medidas de tasa de interés real de política y del sistema financiero. Al mismo tiempo, aclaró, el crecimiento del crédito interno se mantiene por encima del ritmo de aumento del producto.

“Las cifras de actividad económica mundial continúan reflejando una dinámica de la demanda externa débil e inferior a la observada en 2014. En los Estados Unidos la demanda interna crece a tasas favorables, mientras que la zona del euro se recupera lentamente. En China continúa la desaceleración y las principales economías de América Latina registran crecimientos bajos o contracciones del producto”, declaró.

En el análisis del Banco Central, aumentó la probabilidad de que la FED incremente su tasa de interés de referencia en diciembre y las tasas de los bonos de largo plazo subieron. Así las cosas, afirmó, el dólar se apreció y los precios de los principales bienes básicos disminuyeron.

Como se tenía previsto, el precio del petróleo se situó por debajo de lo proyectado por el equipo técnico. La caída en los términos de intercambio registrada a lo largo del año ha deteriorado el ingreso nacional y explica en gran medida el mayor nivel de la tasa de cambio respecto al dólar.

“En síntesis, las expectativas de inflación han aumentado y el riesgo de una desaceleración de la demanda interna, más allá de lo coherente con la caída registrada del ingreso nacional, se ha moderado. Con el fin de asegurar la convergencia de la inflación a la meta de 3 por ciento la Junta decidió aumentar en 25 puntos básicos la tasa de interés de referencia, continuando así la fase de endurecimiento de la política monetaria iniciado en septiembre pasado”, anotó el Gerente.

Banco Central reitera meta de inflación

De conformidad con lo establecido en la Ley 31 de 1992, el Banco de la República reitera que su meta de inflación es 3 por ciento.

El Banco de la República estima que la inflación puede desviarse de la meta debido a choques transitorios que golpean las economías y que, en algunos casos, se reversan rápidamente. Por lo tanto, recalca, en lugar de tratar de mantener la inflación en la meta en todo momento, los bancos centrales definen un horizonte de tiempo para alcanzarla.

En el marco de la estrategia de Inflación Objetivo que sigue la Junta Directiva del Banco de la República, la política monetaria tiene flexibilidad para llevar la inflación a la meta en un lapso que depende, entre otras cosas, de la naturaleza, el tamaño y la persistencia de los choques recibidos, de los rezagos con los que la política monetaria afecta la inflación y de la percepción de la Junta sobre el costo de distintas velocidades de convergencia a la meta.

En opinión del Emisor, en el último año, la economía colombiana ha estado expuesta a fuertes choques de oferta, de carácter transitorio, que han afectado los precios al consumidor. La depreciación del peso ha impactado los precios de los bienes importados y los costos de producción. Además, por razones climáticas se han presentado incrementos importantes en los precios de los alimentos.

Como resultado, la inflación se ha desviado de la meta de forma temporal. Por el tamaño y la persistencia de los efectos de estos choques, se espera que la convergencia de la inflación a la meta se de en un horizonte de política de dos años.

Frente a los choques temporales descritos, tratar de lograr una convergencia más rápida de la inflación a la meta produciría cambios excesivos de las tasas de interés de política y un costo elevado en términos de empleo y actividad económica. Sin embargo, dice el Banco, una excesiva lentitud en la respuesta también sería costosa teniendo en cuenta que si las expectativas de inflación de mediano plazo se distancian de la meta, su re-alineamiento requeriría una política monetaria más apretada en el futuro y una desaceleración fuerte de la economía.

“La meta de inflación del tres por ciento es la base de la estrategia de política monetaria. Las decisiones de la Junta se encaminan a su logro y la convergencia de la inflación a la misma se facilita si quienes determinan precios y salarios incorporan estos hechos en sus decisiones”, concluyó Uribe.

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