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Domingo, 22 Noviembre 2015 09:06

Easyfly, la aerolínea del millón de amigos y la conectividad

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La empresa lamentó que la incertidumbre tributaria esté afectando el clima de inversión. En sus análisis no son buenos los pronósticos económicos para 2016.

El reconocido y próspero hombre de negocios, Alfonso Ávila, tiene como característica su visión en el mercado aeronáutico y ha demostrado que no solo es un docto en la materia sino que cristaliza ideas para llevarlas literalmente muy alto. Este empresario no conoce el fracaso, es todo un líder y el mejor ejemplo que la constancia lleva lejos y en avión.

Ávila ya había triunfado con Aerorepública, firma de la aviación que consolidó e hizo tan atractiva que fue adquirida por el grupo Copa el cual vio una excelente empresa, un buen manejo administrativo y unas rutas muy rentables.

Al término de esta etapa el inquieto empresario le da vida a Easyfly, una aerolínea de bajo costo que en apenas ocho años ya está dando de qué hablar por sus logros superlativos porque no solo interconecta al país desde las regiones para las regiones sino que inició el proceso de volar directamente entre destinos sin tener que pasar de manera obligada por Bogotá. La empresa cerrará el año con un millón de pasajeros movilizados y con un manejo de caja que envidiaría cualquier corporación.

El presidente de Easyfly, Alfonso Ávila con su mirada amable y su sonrisa permanente atendió a Diariolaeconomia.com y le dijo en dónde está la empresa y para donde va, en un mercado en donde se compite y el cual se torna mucho más exigente porque el avión se volvió accesible para todos pues el mito que en las grandes aeronaves tan solo volaban los ricos quedó atrás toda vez que la globalización y la apertura de cielos posibilitaron que este mercado les llegue a todos los colombianos.

Según Ávila las cifras de todo el sector aéreo muestran que el primer semestre fue difícil, pero aclaró que en medio de las vicisitudes, Easyfly sobresalió porque fue la única empresa que reportó resultados económicos positivos certificados por la Aeronáutica Civil (Aerocivil).

Esta joven compañía viene creciendo desde su fundación y entrada en operación a un rito del 30 por ciento y este año el mercado aéreo nacional que crece a tasas de 12 por ciento en promedio tiene a Easyfly como la grata revelación en vista que su crecimiento se mueve entre el 22 y el 23 por ciento, es decir el doble que el promedio colombiano.

“Nos sentimos muy contentos del desempeño que hemos tenido dentro del sector aéreo y estamos muy satisfechos porque el modelo de servicio está funcionando muy bien y la verdad es que hay optimismo porque contrario a la contracción de la economía reflejada en el PIB, el sector aéreo en Colombia va muy bien porque crece en medio de estas coyunturas”, declaró el señor Ávila.

Prevenir es curar

Con el tema de la devaluación, Easyfly tomó una decisión muy inteligente hace unos años y es que aceptó financiación, pero única y exclusivamente en pesos a pesar de las ofertas que hubo de financiación en dólares. Esta opción jamás se contempló y por eso toda la deuda de la aerolínea está en pesos, y era consecuente porque no había ingresos en divisa americana.

“Nosotros tenemos la teoría que si uno tiene ingresos en pesos debe tener financiación en pesos para evitar sorpresas como la devaluación que ha causado ya bastantes traumas en la economía nacional e internacional porque las aerolíneas con operación internacional se despertaban y su deuda costaba un 70 por ciento más, es decir incrementos exorbitantes de un día para otro, además de eso ha habido como efecto de la devaluación un decrecimiento de la economía latinoamericana, desde México hasta la Patagonia y todo por la dependencia de los comoditties tanto del petróleo como de la minería y el efecto ha sido generalizado en la economía regional”, apuntó Ávila.

Cabe precisar que la situación actual de la economía de América Latina ha perjudicado notoriamente a las aerolíneas con operación internacional. Aparte de todo la devaluación hace que los viajes al exterior se encarezcan y por ello hay una reducción en el mercado, pero hay que aclarar que la reducción hay que verla en número de pasajeros y en tarifas y lo que está pasando es que las ocupaciones no han bajado sustancialmente, pero las tarifas si como lo ratifican los resultados revelados por las autoridades aeronáuticas. Las empresas se han dado el lapo y es por ello que las tarifas han bajado sustancialmente y de manera paralela lo hacen los ingresos.

La realidad de Easyfly es supremamente diferente porque la aerolínea se ha encargado de atender el mercado regional, puntualmente las ciudades intermedias y en ese sentido la empresa maneja la conectividad de una forma mucho más eficiente entre las pequeñas ciudades y que finalmente hace que la compañía marque la diferencia con las otras aerolíneas.

“Nosotros conectamos por citar un ejemplo, Bucaramanga con Cartagena en donde se presta el único servicio punto a punto que existe, es decir salimos del origen y llegamos al destino sin hacer escalas, lo propio pasa con Bucaramanga-Barranquilla que tiene vuelo directo y las frecuencias que hay en la costa norte y que conectan las ciudades lo cual evitó recorrer medio país para conectar las ciudades costeras como Valledupar o Montería”, explicó Ávila.

Esta empresa inició operaciones de manera tímida con tres vuelos a la semana, luego pasó a siete y hoy cuenta con 14 vuelos en la semana. Esto quiere decir, según, Alfonso Ávila, que hay una necesidad potencial de conectividad en varias regiones del país como pasa con Arauca-Cúcuta en donde se llegaba más cómodamente por Venezuela, pero esta solución quedó vedada con el cierre de la frontera y por eso Easyfly llegó como una gran solución para estas regiones del oriente colombiano.

A la fecha la empresa opera 21 rutas en el país, precisando que la última fue inaugurada hace apenas unos días y es la de Montería. La empresa maniobra en 19 ciudades y trabaja muy comprometidamente con la conectividad porque esta trae desarrollo no solo económico sino inclusión y calidad de vida. La empresa hace posible con tarifas cómodas que muchos colombianos tengan acceso al servicio médico, a la educación y a la integración nacional.

En opinión de Ávila, un país que tiene tres cordilleras y una topografía compleja hace pensar sin temor a exagerar que las soluciones terrestres con infraestructura 4-G, tardará muchos años y por eso la única opción de conectividad es el servicio aéreo y eso ayuda a regiones como el Meta, el Chocó y otras que están muy apartadas de los grandes centros con oferta amplia de bienes y servicios.

Ávila reconoció los trabajos del gobierno que al parecer entendió la situación y se enfocó en la inversión considerable en aeropuertos lo que ha hecho que actualmente entre 18 y 19 terminales aéreas estén siendo renovadas lo cual coadyuvará con la conectividad porque Colombia es un país totalmente desconectado, a tal punto que en Arauca la gente no podía salir a ninguna parte porque inclusive con la caída de un puente sus habitantes quedaron totalmente aislados.

La conectividad, la dificulta también los problemas de seguridad y las enormes distancias terrestres que no siempre se recorren por vías pavimentadas y de alto rendimiento.

El presidente de Easyfly subrayó que el modelo de empresa es muy eficiente para el pasajero así como para la compañía porque es eficaz al reducir costos y distancias dando como valor agregado el manejo óptimo del tiempo y de los gastos adicionales, sobre todo para empresarios y ejecutivos que ven en este ítem una imperiosa solución. La empresa, explicó, se ve beneficiada porque hace un vuelo y recibe la tarifa al 100 por ciento lo que no pasa con el sistema de conexión que obliga a dividir las utilidades.

El ejecutivo indicó que cuando se cubren rutas inexploradas, generalmente el mercado crece, caso opuesto a la ausencia de servicio que limita el mercado lo cual se conjura con una oferta sensata que ha hecho que dicho mercado crezca, para el caso Easyfly, en 50 por ciento, 100 por ciento y hasta 120 por ciento.

La ruta con mayor dinámica dentro de la compañía es la de Medellín hacia el Eje Cafetero y Tolima como también lo es la que conduce a Apartadó y al Eje Bananero por una consecuencia lógica dentro del proceso de devaluación y es que los únicos productores de banano realmente organizados son los de Apartadó que de un momento a otro vieron crecer sus ingresos a niveles del sesenta por ciento lo que hizo que aceleraran los procesos productivos y de adquisición de tecnología e innovación.

Eso hizo que más ingenieros y técnicos se hicieran presentes en la región, lo que explica la mayor ocupación de sillas en Easyfly.

Las rutas del petróleo por obvias razones se vieron deprimidas como fue el caso de las frecuencias de Yopal y Barrancabermeja que se redujeron de manera importante, sin embargo la empresa vio crecimiento en otros sectores como es el caso de la agroindustria.

Un año record

Easyfly ha hecho las cosas bien y es por eso que está viendo resultados en muy corto tiempo, uno de ellos es que cerrarán el año con un millón de pasajeros movilizados. La aerolínea hace unos 3.100 vuelos mensuales es decir 40.000 vuelos anuales aproximadamente.

La flota bien y con mejoras por venir

Actualmente Easyfly cuenta con una flota de doce aviones de los cuales ocho son jetstream 41 ingleses que fueron pioneros en la operación y cuatro ATR. La compañía está trayendo equipos de mayor capacidad para poder darle respuesta al crecimiento de las rutas. Con el crecimiento del tráfico se hizo necesario incorporar a la flota aviones de 50 pasajeros ATR 42 los cuales tienen tecnología francesa y cuyo socio mayoritario es el mismo de Airbus que es la mayor fabricante de aviones comerciales del mundo.
“Los aviones que estamos trayendo, los ATR, son aviones muy buenos que cuentan con un excelente respaldo tecnológico”, anotó el presidente de la aerolínea.

Para 2015 las ventas de Easyfly podrán llegar a los 180.000 millones de pesos lo cual significa un crecimiento del 20 por ciento en ventas y aproximadamente del 12 por ciento en ingresos.

La caída del petróleo no se siente

Caso totalmente opuesto al ajuste de precios en combustibles en donde el consumidor o el empresario asume el mayor precio de los combustibles líquidos, el mismo fenómeno y el mismo rasero no aplica cuando se desploman los precios del petróleo, es decir que las empresas no sienten de manera importante la coyuntura de la deprimida cotización del crudo.

Para el caso de la gasolina, el precio neto bajó de 100 a 43 dólares, algo afín con el mercado internacional del petróleo, pero como el combustible solo se vende en dólares, la devaluación del 70 por ciento se llevó la dicha, empero el efecto neto si alcanza a llegar al seis o al siete por ciento.

En promedio un galón de gasolina de avión costaba entre 5.000 y 10.000 pesos, pero los precios han estado variando.
Easyfly inició operaciones en 2008 con cinco rutas y cinco aeronaves, luego en 2009 las rutas crecieron a nueve y el número de aviones subió a seis que transportaron a 285.000 pasajeros, las cifras son ascendentes y fue así como en 2010 la empresa creció en rutas y aeronaves prestando el servicio a 363.000 pasajeros, en 2011 las rutas llegaron a 14 y los viajeros subieron 500.000, en 2012 Easyfly ya tenía 15 rutas y 10 aviones que transportaron a 632.000 colombianos de las regiones no conectadas por lo que la sociedad había encontrado un nicho fundamental en la rentabilidad y el crecimiento sostenido de la empresa.

En 2014 se sumaron más rutas hasta llegar a 17 y en 2015 se afianzaron 21 rutas, 14 aeronaves y la cifra record del millón de pasajeros transportados.

El indicador de factor de ocupación que en aeronavegación es importante muestra que creció hasta llegar al 75 por ciento en lo corrido de 2015 y las ventas ascendieron a tasas del 32 por ciento anual. La empresa que despegó con una participación en el mercado del 13 por ciento y actualmente va en 44 por ciento. La empresa ha hecho todo muy bien a tal punto que las rutas Barranquilla-Valledupar y Montería-Medellín son de mucho dinamismo por la actividad agrícola, ganadera y minera así como de comercio e industria que empezó a reaccionar por la devaluación.

El escenario complica todo en el mundo

La devaluación y todo lo que tiene que ver con contracción de la demanda obligará a las empresas a hacer reingeniería lo cual implica replantear adquisición de equipo en todo lo que toca a las empresas con operación internacional.

Los días por venir no son los más halagüeños porque inclusive la empresa colombiana prevé una contracción de capacidad es decir una reducción en el número de sillas ofrecidas. Es tan sensible la situación que al parecer las órdenes impartidas a los fabricantes de aviones apuntan, sino a cancelar, por lo menos a aplazar entregas en uno o dos años.

“Esto lo entienden perfectamente las grandes casas fabricantes de aviones que ya han vivido este proceso en Europa, en Asia y ahora comprenden que hay una situación complicada que pospone la entrega de equipo, lo cierto es que vendrá una contracción en la oferta”, expresó el presidente de Easyfly.

Plan de expansión

El plan de expansión de la compañía se trazó con base a un estudio del ejecutivo que da cuenta de 80 rutas posibles en el mercado doméstico y al hacer el análisis Easyfly ve posible operar 40 de esas 80 rutas, es decir que hay un campo muy amplio de crecimiento. De todas maneras el plan de expansión se hará a cinco años y en tres etapas. La hoja de ruta dice que en la primera etapa se añadirán frecuencias en las rutas en donde se opera actualmente, tarea que ya se ha venido haciendo. En la segunda fase la empresa unirá las ciudades en donde opera, pero en donde no hay rutas como por ejemplo Pereira-Quibdó.

La tercera es abrir nuevas bases como en Cali en donde hay quince rutas. A Popayán la empresa ya está volando lo cual encaja dentro de esta tercera etapa.

En número de aviones Easyfly llegará a 27 aeronaves ATR con lo cual se prestará un servicio de calidad, con confort, de bajo costo, puntual y muy seguro.

“Yo pienso que si se firma la paz habrá muchas regiones que se reactivarán porque habrá condiciones de seguridad las cuales podrán conectarse y participar del desarrollo, del crecimiento económico y tendrán acceso a todos los servicios que no son posibles por las distancias así como por el tamaño de los municipios. Esto permitirá que todos los colombianos disfruten de su país con lo cual se abre una opción adicional al turismo y vendrá sin duda el regreso al terruño de donde tantos salieron desplazados, el potencial es increíble”, aseguró.

Mirando la región

El presidente de la aerolínea, Easyfly, Alfonso Ávila, dijo que la compañía si está contemplando dentro de su plan de expansión algunas rutas internacionales que apuntan a llevar soluciones a la región tal y como se tenía planeado con Venezuela en donde la situación política obligó a meter el espectacular plan al congelador, de todas maneras el modelo puede acondicionarse con países del vecindario como Ecuador y Perú.

El empresario dijo que la figura de HUB está mandada a recoger si se mira eficiencia, conectividad y rentabilidad tanto para las empresas como para el usuario. Hoy la idea es conectar puntos de forma directa como se hizo inicialmente en Estados Unidos.

Hoy la aerolínea está atendiendo un mercado muy especializado, pero no descarta la incursión en otros países como los del Caribe, razón por la cual ya mira las islas paradisiacas de esa región como Aruba y Curazao, las mismas que entraron en el plan con la puesta en marcha del HUB de Barranquilla que incorporó también a Panamá en el proyecto que dicho sea de paso será un plan de corto plazo.

Alfonso Ávila es un hombre curtido en el negocio aeronáutico, no en vano sus pasos exitoso por Avianca, SAM, Aerorepública y ahora en Easyfly que lo acreditan como un conocedor del tema en donde 37 años de gestión administrativa le confieren toda la credibilidad, la confianza y la seguridad de que todo lo que hace, lo hace bien.

Como él mismo lo dice, es un apasionado por la aeronavegación y por eso se aburrió de otras actividades cuando vendió Aerorepública. “Yo no me dediqué a jugar golf, me aburrí de otras actividades ajenas a la industria aeronáutica a la que le cogí mucho cariño por la filosofía de prestar un servicio público el mismo que debe prestarse de la mejor manera y con altos estándares de calidad”.

Easyfly es propiedad de Alfonso Ávila y un socio americano en un sesenta por ciento y están acompañados por el Fondo de Financiera Popular que tiene el 33 por ciento lo que les permite a los mayoritarios tener el control de una empresa que crece de manera importante.

La incertidumbre daña negocios

Easyfly ha gozado de prestigio y protagonismo en el mercado y por eso algunos grupos extranjeros miran la empresa con todo el ánimo de participar en la sociedad porque le ven potencial, sin embargo uno de esos grupos empresariales de grueso calibre se acercó a la aerolínea dispuesto a comprar una parte importante, empero cuando todo estaba listo para cerrar la operación en diciembre la cual resultaba muy conveniente para todas las partes, pero dos factores frustraron el negocio, entre la devaluación y la reforma tributaria espantaron a los inversionistas.

“En este país hay incrementos temporales de la industria, pero a largo plazo será muy difícil conseguir inversionistas y aliados estratégicos para las empresas lo cual es bastante complicado y preocupante”, aseveró.

En materia tributaria, Ávila dijo que si hay una medida que le reste cargas a las empresas, esta sería oportuna y muy consecuente porque la única opción de reactivación económica está por el lado de la industria que brinda un verdadero desarrollo sostenible lo cual acompañado de diversificación garantiza empleo, progreso y crecimiento. Para el empresario, Colombia no puede repetir la triste historia de la Enfermedad Holandesa, de la concentración de inversiones en un solo sector o de la dependencia riesgosa de los comoditties que adelgazaron el empresariado en los últimos cinco años o más.

Los cuatro meses de crecimiento industrial alientan, pero la depresión vuelve cuando uno se da cuenta que pasaron diez años de decrecimiento y por eso hay que ser objetivo así como prudente a la hora de hablar de progresión económica o de los mismos cálculos.

Para el presidente de Easyfly, solamente con reglas de juego claras, con un tratamiento especial para los empresarios y con las consideraciones para quienes fomentan el empleo y la demanda será posible recuperar los negocios que se esfumaron.
“Para el caso de Easyfly, todo estaba listo, el negocio estaba cerrado con los inversionistas, pero súbitamente todo se vino abajo porque llegaron esos dos factores, la devaluación y la reforma tributaria que dañaron la operación, eso dicho por los mismos empresarios que querían comprar”, expuso.

En materia tributaria, indicó, el empresariado está muy golpeado y eso lo sustenta un ejercicio hecho por un director de impuestos el cual revela que las empresas están pagando el 74 por ciento sobre sus utilidades lo cual es una carga muy pesada en impuestos que se traduce en desempleo y problemas de tipo social, pero lamentablemente en el país se toman decisiones al borde del abismo.

El 2016, según la compañía será un año aún más complejo porque habrá líos con la inflación y la misma devaluación. Son aspectos, razona, que no se podrán controlar por la dependencia mundial con el precio de los comoditties, lo cual no hace pensar que no vendrá una solución en el corto plazo.

 

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