El anuncio del gobierno en el sentido de ajustar el precio de las tarifas de energía no se quedó ahí, varios sectores empresariales, sociales y políticos señalan al gobierno de ponerle conejo al país porque argumentan que los nacionales ya pagaron el seguro para evitar un nuevo apagón y ahora no aparecen las explicaciones coherentes ni la plata desembolsada.
El Senador de la República, Jorge Enrique Robledo, habló con Diariolaeconomia.com y expresó su total rechazo a la decisión del gobierno nacional de elevar las tarifas, no sólo para los usuarios residenciales, sino para los comerciales. Por tal razón anuncio un duro debate en el que se le exigirá al gobierno y a las mismas empresas que muestren los contratos, los desembolsos y el destino de los recursos de la nación porque a criterio suyo puede haber un peculado o un delito de suma gravedad.
Al hacer el análisis sobre la situación del sistema eléctrico y la nueva coyuntura, Robledo dijo que el país está nuevamente vulnerado por un nuevo atraco porque toda plata que se paga y se pierde tiene nombre propio.
“Si, yo creo que es clarísimo que es otra experiencia más del rotundo fracaso del modelo neo liberal que es un modelo de privatizaciones que nos llevan a caer en manos de unos irresponsables completos, que abusan de todas las circunstancias, que nos cobran una energía carísima y además nos cobran seguros como ese que lo llaman el cargo de confiabilidad , que es oneroso también y no responden, es decir toda la retórica neoliberal de que estos personajes, estos grandes inversionistas extranjeros, estás grandes empresas privadas si son serias y actúan con responsabilidad y haciendo las cosas bien pues resultan pura y física paja”, dijo el congresista.
Lamentablemente, dijo, es muy complicada la gravedad de los platos rotos que están apareciendo y como siempre le tocará al colombiano raso asumir los costos de lo que se hizo mal o de la mala fe.
Luego de semejante descalabro con las termoeléctricas, Colombia se prepara para nuevos y cuestionables capítulos en el prontuario de corrupción que siguen campeando por el territorio nacional.
Así las cosas, en Colombia se puede, perfectamente hablar de cargos por “desconfiabilidad” porque nuevamente a Colombia le metieron un señor golazo.
Manifestó su decepción por un sector aparentemente serio en donde muchos se pavonean y se presentan como ultra respetables, como unos grandes sabios de las cosas, pero todo se va a pique cuando llega la hora de responder porque sencillamente no responden y aquí, señaló, entran los negociantes de las empresas dueñas de esas generadoras y el estado que no respalda el bien común.
Expresó que como ya es costumbre, en Colombia no pasa nada y entonces le echan tierra al asunto y ya nadie hablara al respecto. El reconocido congresista anunció que asistirá lleno de argumentos al debate del martes en la plenaria del Senado y confirmó que ya fue aprobado otro en la comisión quinta de la Corporación legislativa para ahondar sobre este complicado y vergonzante capítulo.
“Aquí hay que revisar todos los contratos con las empresas privadas de servicios públicos, todos sin excepción, porque son unos contratos leoninos, unos contratos corruptos y unos contratos tramposos que fueron diseñados de manera dolosa. Esa es la acusación que estoy haciendo y ya he hablado varias veces de eso en la comisión quinta”, subrayó.
Manifestó su malestar porque las empresas de generación le cobran al país como costos unos impuestos que no están pagando así como cobran como costo la reposición de los equipos, y lo que es peor, aseveró el parlamentario, los costos los cobran como presuntos no como efectivos, es decir que los suponen. Para el Senador, lo que resulta más complejo es que las formulas son ininteligibles o sea que los economistas avezados no logran entender las fórmulas expuestas en las explicaciones.
Para colmo de males, declaró, los funcionarios técnicos no son capaces de explicar las formulas lo que hace conjeturar que fácilmente el país está siendo saqueado por estas empresas en unos negocios muy dudosos. El Senador insiste en que todo este episodio apenas muestra la punta del tempano por la gravedad.
En el debate se le preguntará al gobierno que pasó con las electrificadoras térmicas y que sucede con algunas que fueron anunciadas en su momento con bombos y platillos como Termocentro que se presentó en la cálida Cimitarra (Santander) como parte de la gran solución a la crisis energética, pero que hoy está en el completo ostracismo.
Las alzas castigan la competitividad
Según el congresista, la medida involucra industria y producción en general dándole un duro golpe a la competitividad del aparato productivo nacional lo cual se traduce en desempleo y en más problemas.
En su charla, el Senador señaló al gobierno como gran responsable de la situación y cuestionó el hecho de que las tarifas estén subiendo por muchos años por encima de la inflación.
“Esta no es la primera vez, las cifras nos muestran que los colombianos hoy comen menos, se visten menos, se recrean menos por cuenta de las tarifas que están pagando y este incremento pues es parte de ese mismo problema”, indicó el señor Robledo.
El problema no es de Niño sino de corrupción
En opinión de Robledo, la nueva situación es tan grave que apenas empieza a mostrar las más graves irregularidades, escenario que posiblemente tendrá que ir a los estrados judiciales porque considera que nuevamente a los colombianos los atracaron toda vez que pagaron en sus recibos los cargos por confiabilidad y este rubro no sirvió para nada.
Anotó que es muy grave el alza en sí misma pero afirmó que cuando los responsables de la electricidad en Colombia hacen las explicaciones la cosa resulta peor.
El Senador Robledo, explicó que en Colombia el problema no es el fenómeno del niño, pues entre otras cosas ese es un fenómeno que lo llaman El Niño porque se daba en tiempos de los Incas lo que lo hace un fenómeno viejísimo. El problema de fondo, apuntó, es que el país les pagó a las termoeléctricas que fueron remuneradas con una especie de seguro con los famosos y hoy desprestigiados cargos por confiabilidad.
Para el connotado parlamentario el asunto es demasiado grave y muy delicado porque los colombianos desembolsaron billones de pesos para que les salieran con una medida injusta, abusiva y que a todas luces ampara la tan familiar corrupción.
“No tiene sentido que en un momento como éste, una figura supuestamente seria que operó como aseguradora del sistema eléctrico esté en el ojo del huracán. El país esperaba, como es apenas lógico, cuando se le cobra y paga por adelantado la energía, que las termoeléctricas cumplieran, y que sucede cuando llega la hora de que respondan ante el siniestro, lo increíble, nos salen con el cuento que no tienen la plata que se les giró y que no tienen con qué pagar y entonces le montan una especie de chantaje al gobierno nacional amenazándolo con apagar el país si el ejecutivo no subsidia o no sube las tarifas. Esa razón para dejar a Colombia sin energía eléctrica es realmente monstruosa”, cuestionó el Senador, Jorge Enrique Robledo.
La punta del iceberg
Lo terrible del asunto es que apenas comienza porque el Congreso, la Procuraduría, la Contraloría y otros entes de control apenas están investigando y la verdad la película está en su inicio, pero lo que sí se sabe es que es de terror en la oscuridad.
Sobre los dineros pagados por los usuarios no hay claridad ni menos objetividad porque no tiene sentido que una plata que se abona no se use y luego no aparezca luego algo extraño hay y muy seguramente salpicará a muchos, eso sí, dejándole el problema a muchos en sus hogares, en sus fábricas y en sus sitios de producción.
“El tema del dinero que pagó la gente es un asunto que el gobierno no ha explicado con claridad porque aquí finalmente la conclusión a la que hay que llegar es que se está violando la ley, que esas térmicas están violando la ley para no cumplir con sus deberes y el gobierno asume una actitud de alcahuetería de ponernos a los colombianos a pagar lo que deberían pagar las térmicas”, indicó.
Robledo fue claro al decir que al país hay que darle la cara y precisarle en detalle que sucedió porque cabe la posibilidad de haber pecado con unos contratos terriblemente mal redactados que quedaron con troneras inmensas para permitir la evasión que en este momento están imponiendo las térmicas, pero no descartó que de igual manera el país esté ante la posibilidad de unos contratos dolosamente mal redactados porque a ese nivel de la contratación pública nadie puede alegar ignorancia, e esa instancia, recalcó Robledo, ningún contratista puede justificarse con la letra menuda, con la mala redacción o con el hecho de que no se dio cuenta.
“Esa es una explicación que estamos esperando del gobierno nacional, porque vuelvo y repito esa energía ya se les pagó, nos están cobrando por segunda vez y el gobierno no ha dado ninguna explicación satisfactoria sobre eso”, apuntó el Congresista.
Nada es descartable
Pese a que las pesquisas apenas arrancan, Robledo no descarta ningún tipo de abuso o de peculado. Anota que en este caso alguna cosa podría estar configurándose porque se está hablando de una energía costosa que ya pagaron los colombianos y que les están cobrando por segunda vez.
Criticó y descalificó los argumentos de los generadores que justifican las alzas y la bochornosa situación con el incremento en el precio de los combustibles y otras excusas que quedan sin piso frente a un contrato bien elaborado que por obvias razones prevé ese tipo de riesgos y los cubre.
Estas compañías, aseguró el Senador, actuaron con el rigor con el que debe operar un asegurador que es reservar los pagos. En este caso, afirmó, o se los gastaron alegremente y cuando llega la hora de que respondan no responden. “Esa es otra cosa que el gobierno nacional no ha explicado de manera satisfactoria”.
Ojo con lo que se viene
La situación del sector eléctrico según el Senador, Jorge Enrique Robledo, también se tiene que convertir en una argumento contra la privatización de Isagen porque resultaría monstruoso que con lo que está pasando se le entregara una empresa rentable y próspera del estado a los que llama los aventureros de la generación eléctrica.
El congresista indicó que este ya sería el colmo de los colmos, además con una delicada y preocupante advertencia toda vez que en días pasados en unas declaraciones, el presidente mundial del Grupo Enel que es una transnacional de origen italiano que está en el negocio de la generación y que es la dueña de CODENSA o por lo menos de la mayoría de las acciones, afirmó que las nuevas tendencias del negocio global de la energía no estarán concentradas en generación de gran tamaño y anunció que el grupo irá por generadoras hidráulicas o térmicas del orden de 100 mega vatios, o sea bien pequeñas porque las más grandes resultan muy riesgosas y los plazos muy largos.
“Esto pasado a la vida practica es que estos tipos se van a centrar en hacer generación eléctrica costosa, o sea nos están hablando de tarifas altas, de ineficiencia productiva y eso por supuesto se vuelve en otro argumento en contra de la privatización de ISAGEN”, expuso.
Los argumentos de este empresario demuestran que la experiencia de privatización de los activos del sector eléctrico en Colombia ha resultado perversa y totalmente equivocada. Para el caso de Hidrosogamoso, la magnitud de la obra está por fuera de la lógica de los mencionados inversionistas.
Vender Isagen sería premiar ineficiencia y mala fe
En opinión de Jorge Robledo, entregar un activo tan rentable y eficiente como Isagen sería premiar todo lo que se ha hecho mal y de manera dolosa.
Denunció que la posible venta de la generadora tiene cláusulas tan leoninas y cuestionables que le dan aval a los inversionistas extranjeros para que luego de siete años de adquirida, Isagen pueda ser residenciada en el exterior, seguramente en un paraíso fiscal lo que quiere decir que no pagarán impuesto de renta en Colombia.
“El país no puede funcionar si los mayores negocios de Colombia los han ido residenciando todos en el extranjero y en ese orden de ideas no pagan los impuestos que deberían pagar y el gobierno ya viene con una reforma tributaria que consistirá en subirle los impuestos a los más pobres y a las clases medias de este país, la más fácil”, concluyó el Senador, Jorge Enrique Robledo.
No puedo cerrar esta nota sin evocar las advertencias del ya desaparecido Senador, Hugo Serrano Gómez, quien dijo que con la política eléctrica vendría todo un descalabro al criticar los contratos de largo plazo y los cargos por confiabilidad. En algún momento mientras tomábamos café en Bogotá, lo dijo, “algo feo está tramando el gobierno y eso se verá en el mediano o largo plazo”.
Nunca se equivocó usted Senador Serrano, hoy los colombianos estamos pagando por partida doble la electricidad y el país está muy cerca del apagón, como usted lo dijo, “nos pasan las vainas y no aprendemos”.