El futuro petrolero de Colombia puede ser más que halagüeño, toda vez que hay una buena respuesta de la industria, compromisos concretos y algo muy importante, es visible la reactivación en el sector petrolero a pesar de las dificultades. Igualmente son notorios los buenos precios, un factor que hace vislumbrar un futuro de exceso o quizás de desequilibrio porque la demanda supera la oferta, una situación que explica las mayores cotizaciones, pero igual las enormes necesidades de buscar espacios para que repunte la producción.
Por suerte, dice la Agencia Nacional de Hidrocarburos, es perceptible un Gobierno que trabaja sincrónicamente, coordinadamente y en donde cada quien hace su tarea, una sinergia que empieza desde arriba, lo cual genera un entorno de satisfacción en un trabajo que exige intensidad, compromiso, disciplina y resultados.
En charla con Diariolaeconomia.com, el presidente de la ANH, Armando Zamora Reyes, aseguró que afortunadamente, en América Latina, Colombia es el país que muestra el mejor clima de inversión para hidrocarburos, ello por su excelente administración, el mejor contrato y toda la experiencia, unos factores afortunados al considerar que Colombia apenas está empezando a descubrir las grandes nuevas fronteras, verbigracia el Caribe, una etapa que puede ser muy interesante, los no convencionales y los Llanos Orientales, región que en el Piedemonte ya señala los nuevos conceptos.
Expuso que en toda el área de la Costa Norte, que antes no existía, deja ver un tremendo potencial de gas, algo que lleva al entusiasmo. Agregó que si Colombia pudo atraer inversión en 2004 y 2005, cuando el país era prácticamente inviable, ahora que las condiciones cambiaron, las empresas ven condiciones y el país se hace más fuerte, con mayor aptitud y competencia en el frente de los hidrocarburos, todo porque el nuevo modelo funciona, todo ratificado con una masa crítica de empresas que conocen el territorio, la geología y están muy bien asentadas en el territorio, además está el concurso de Ecopetrol que como empresa sigue fortaleciéndose cada vez más en su gerencia, en sus capacidades y en los recursos.
“Hay muchas razones para que el inversionista diga sí, pues en términos del sector de hidrocarburos, Colombia es número uno, empero, existen todas las dudas y las incertidumbres que los empresarios conocen”, dijo Armando Zamora Reyes.
Un dato nada menor, y lo corroboró este medio, es que una vez firmados los contratos de Ronda 2021, en cuestión de horas empezó a moverse la sísmica y el portafolio en las petroleras. Para Zamora, las noticias son buenas y expuso que por el diseño del nuevo contrato, la entidad proyectó que los trabajos iniciarían con prontitud y en medio de una dinámica bastante llamativa, todo porque con la estipulación, se obliga a las empresas a dar garantías de pago por pozos exploratorios, una plata que les será devuelta a las firmas petroleras, cuando perforen, todo el incentivo para que adelanten los procesos de prospección o excavación con toda la celeridad.
El resultado, expresó el presidente de la ANH, es palpable porque hay de por medio un juego de incentivos muy poderoso, algo que no se veía años atrás porque, otrora, las empresas se comprometían a hacer a actividad, daban garantías por esa presteza y el tiempo pasaba sin que se notara dinamismo, hoy, caso opuesto, claramente al haber perforación se reduce la garantía y el Estado les financia los pozos con la oferta hecha desde las compañías.
El acuerdo 10 de diciembre de 2021, especificó Zamora Reyes, permite que a las empresas que perforen este año, se les acrediten esas inversiones a otras obligaciones atoradas desde hace mucho tiempo. En opinión del funcionario, de todos los contratos firmados desde 2004, unos 600, menos del 50 por ciento de los compromisos se han ejecutado y por ello hay una fila monumental de encargos por ejecutar muy grande que ahora se puede descargar si las empresas hacen perforación petrolera en cualquier parte del territorio, es decir, una flexibilidad impresionante que ayudará al acelerado reavivamiento de los menesteres exploratorios y a una mayor prospectiva en hidrocarburos.
La dinámica en búsqueda de crudo y gas será muy sugestiva, empero hay precedentes como los reportados en el periodo comprendido entre 2010 y 2014, tiempo en el que se perforaron entre 120 y 140 pozos, unos tiempos muy distintos, sin embargo, la ANH prevé que el país volverá a los niveles de 2014, una referencia reciente y grata por demás.
“La Asociación Colombiana del Petróleo, ACP, sugiere un estimado de pozos que va entre 60 y más de 70, nosotros ya tenemos notificados 51 pozos, algo positivo al considerar que dentro de las metas del Gobierno estaba el perforar 60 campos, algo que no se cumplió en años anteriores, pero confiamos en que este año, la meta de pozos perforados, se concrete. Hay que tener en cuenta que por cada excavación hay una serie de actividades previas como sísmica y otros trabajos que igual aumentan la dinámica, luego se ve una recuperación y en buena hora, los precios también ayudan porque hay cotizaciones que no se registraban desde 2014”, aseveró el señor Zamora Reyes.
La tarea en hidrocarburos la supo hacer el Gobierno del Presidente Iván Duque Márquez y por ello no sería extraño que la administración podría despedirse con un buen anuncio porque hay hallazgos interesantes que están listos para probar como los del Caribe, pues si los pozos de delimitación o de evaluación que se perforen salen como espera la ANH, vendría sin duda una gran noticia ya que el hallazgo se dio hace un par de años. El Caribe, sentenció, tiene futuro.
Más que un gran hallazgo, señaló el directivo, una excelente noticia sería que los proyectos pilotos resulten satisfactorios y el grupo de evaluación les dé su visto bueno, lo cual es el equivalente a un mega-hallazgo, algo así como diez cusianas, eso ya está descubierto, luego se está a la espera de muy buenos informes, dejando claro que en muchas áreas las reservas están reaccionado, luego sino se hace la tarea, es imposible esperar milagros, pero una vez hecha, lo más consecuente es ver resultados y aprobaciones.
En opinión de la ANH, infortunadamente muchas cosas no se ven porque además de firmar contratos hay demasiado trabajo, por decir algo, en el cuarto de atrás que se ha hecho para que las empresas puedan mantener el ritmo. La entidad, expuso el presidente, automatizó la expedición de permisos de perforación que anteriormente demoraban 90 días y hoy tardan tan solo cuatro días.
La agencia de igual forma ha facilitado la entrega de informes con lo cual se evitan las toneladas de papel, sino que con un aplicativo todo se suministra de manera más ágil, gracias a la celeridad de los procesos, una parte que es casi invisible, tiene un destacado impacto en la actividad.
El Pacífico tiene áreas muy promisorias
Si bien la ANH sigue adelante con el proceso de asignación de áreas, todo sobre soportado en estudios hechos para identificar o generar conocimiento en cuencas sedimentarias a lo largo y ancho del país, un sector que se hace muy atractivo es la Costa Pacífica, a tal punto que ha despertado el interés de los inversionistas, todo debido a que hay de igual manera cuarto de datos.
El presidente de la ANH, Armando Zamora Reyes, indicó que pese a que no hubo ofertas en la pasada ronda, la entidad sigue adelante por tratarse de un proceso permanente. Este año será presentado un proyecto muy completo denominado Plan Pacífico que será presentado en breve gracias a las conferencias técnicas que adelanta semanalmente la entidad.
Zamora informó que precisamente los prospectos del Pacífico cuentan con pozos estratigráficos, sísmicas, en la costa afuera, reprocesamientos, y en síntesis mucho trabajo social por hacer en vista que se trata de una zona compleja, pero en donde el Estado colombiano debe estar puesto que se trata de un territorio al que no se le puede dar la espalda. “Vamos a donde nadie más va, pero sí le vemos potencial”.
Si las condiciones permiten que este bloque se desarrolle, el Pacífico puede ser un Dorado furtivo porque en minería hay literalmente un tesoro de grandes proporciones en esa región ya que hay platino, oro, cobre y prácticamente de todo. El nuevo boom de las energías renovables, comentó el funcionario, requieren esos metales, empero entrar a ese departamento no ha sido fácil y por eso es ideal entrar unidos, consolidando una gran sinergia las dos agencias, Minería e Hidrocarburos, muy de la mano del Ministerio y de una institucionalidad férrea que tiene y debe hacer presencia en el territorio, asumiendo los inconvenientes.
Reservas, la palabra mágica en petróleo y gas
Si las cosas salen de la mejor manera, la ANH espera que muy pronto aumenten las reservas de gas y petróleo en el país, un tema paulatino y de la mayor paciencia. Con todo y lo que implica explorar y calcular, a manera de ejemplo, en el Magdalena Medio, solamente, se pueden, fácilmente, triplicar las reservas de petróleo y multiplicar por diez las de gas, solamente con levantar la suspensión del reglamento técnico, es decir que un fallo de la Corte viabiliza esos potenciales, unas reservas que lentamente se irán incorporando en la medida en que se vayan aprobando los planes de inversión.
El experto dijo que en gas hay un detalle técnico y el combustible que se descubra solamente se puede llamar reserva cuando tenga acceso al mercado, un cuello de botella que la regulación está resolviendo, dejando claro que ese hidrocarburo debe tener acceso a los usuarios. Zamora explicó que hay mucho gas ya descubierto mas no desarrollado que imposiblemente pueda adicionarse como parte de la provisión energética por no estar dirigido a un consumo puntual.
“Reservas tenemos, la pregunta es ¿a qué velocidad vamos a incorporarlas? porque eso depende de la voluntad política, del relacionamiento con las comunidades y del licenciamiento ambiental, recursos hay, hemos identificado muchísimos, pero ahí tenemos que alinear todos esos aspectos para sortear la situación de la mejor manera”, sostuvo el presidente de la ANH.
Aclaró que el problema contractual, ambiental y otros, hacen parte del entorno de las petroleras que encuentran casi que las mismas dificultades en todas partes. La industria sabe, apuntó Zamora, que al sitio que arribe encontrará problemas, un aspecto que invita a reflexionar que hay mucho campo de mejora, sin dejar de reconocer que los apuros no diferencian a Colombia de otros lugares.
Dijo que en una visita que hizo a Colombia, el presidente de la estatal petrolera de India, ONGC, reconoció que los problemas actuales se ven en todos los países a donde va la empresa, lo cual incluye la misma India, una situación que invita a darle buen manejo a las circunstancias porque para todo hay salida.
No convencionales, un trabajo que dejará buenos reductos
Los hidrocarburos no convencionales hacen parte del portafolio de Colombia, unas reservas importantísimas y la más grande oportunidad de canalizar recursos, mejorar en la parte fiscal y optimizar el país en su frente social.
Técnicamente, manifestó Zamora, existen los recursos descubiertos y ahora, dijo, comienza el licenciamiento ambiental de los proyectos piloto lo cual tomara entre tres y cuatro meses, luego dependiendo del resultado de dicho licenciamiento, las pruebas experimentales se estarían efectuando, por lo menos la primera perforación, en el actual Gobierno y si todo sale bien, precisó el directivo, y se puede demostrar que se puede hacer de manera segura, sin afectación al agua, al ambiente, a la calidad del aire o a la salud de las personas, al país se le abre una ventana de oportunidad que ya está al alcance de la mano.
Recalcó que el país está en etapa de licenciamiento ambiental y todas las recomendaciones del grupo de expertos así como la reglamentación se han puesto en marcha, a punto, un trabajo para mostrar porque es un experimento que todo el mundo está observando, algo que permitió avanzar a buen ritmo por la coordinación hecha con todas las entidades habida cuenta que allí están el ministerio de Salud, el Servicio Geológico, el ministerio de Ambiente, universidades, IDEAM, Instituto Humboldt, un asunto sumamente interesante.
En su plática, Zamora afirmó que, si la ANH logra con el resto del Gobierno convencer a las comunidades y a los mandatos locales que les va mejor con el desarrollo de los hidrocarburos no convencionales, con toda seguridad, el mundo gana.
Si bien hay tranquilidad por los trabajos adelantados, las autoridades energéticas y petroleras no están relajadas puesto que sin bajar la guardia se puede dormitar tranquilo, algo que no se puede hacer si se duerme en los laureles, pues a criterio del presidente de la ANH, Colombia es un país que necesita estar activo en su sector de hidrocarburos para mantener su producción.
Expuso que en materia de reservas, hoy Colombia está en los mismos niveles de 2003, es decir 1.500 millones de barriles. Algún columnista dijo, “todo ese esfuerzo para que solamente hayamos subido 200 millones de barriles”. A ese generador de opinión, puntualizó Zamora, se le olvidó que de allá a la fecha se han descubierto, incorporado, desarrollado y producido, 5.000 millones de barriles, un logro que le permitió a la nación, mantener la autosuficiencia. Ahora, si en los próximos 15 años el país logra mantener el mismo nivel de reservas, es porque lo hecho ha sido todo un éxito, sencillamente se llevó a cabo la labor, sigue la inversión y no se bajaron los brazos.
Indicó que hay personas que sueñan con el descubrimiento del gran yacimiento que garantice reservas para 20 años o más, lo cual es, desde su análisis, una utopía por cuanto esos campos nadie los va a convertir en crudo listo para el abastecimiento de la noche a la mañana por los gigantes recursos que demandan, pues, al ejecutar la inyección de capital, los años de vida se comprimen, se achican.
El objetivo planteado para el plan que la ANH va a presentar a 2040, apunta a poder reemplazar las reservas que se consumen. La entidad habla de, aproximadamente, 300 millones de barriles año, es decir que por cada año que se produzcan 300 millones de barriles, dependiendo del nivel de extracción, se puedan adicionar la misma cantidad, una parte con nuevos descubrimientos y otra con recobro mejorado o revaluación de lo que ya se encontró.
Dentro de los cálculos de la ANH el país va a mantener su producción en 750.000 barriles de petróleo por día, haciendo la precisión que el país reportó, antes de la pandemia, 900.000 barriles diarios. Estabilizarse, conceptuó Zamora, no es un mal reporte, pues si no se hubiese hecho nada, la explotación de crudo hubiese seguido cayendo. Es oportuno decir que para mantener la extracción de petróleo, es necesario perforar permanentemente pozos de desarrollo y hacer mantenimiento.
Agregó que puede empezar a darse una señal de recuperación, advirtiendo que es difícil. Al apalancarse en un estudio de la ACP, exteriorizó que los estimativos apuntan a una producción de 760.000 barriles día, lo que quiere decir que a finales del año, Colombia podría estar con una extracción promedio de 770.000 o 780.000 barriles, dejando claro que será un proceso constante, sostenido hasta volver en dos y hasta tres años a los niveles en lo que se encontraba la industria antes de la llegada del Covid-19 si continua la dinámica.
Volver al millón de barriles de petróleo diarios y pasar la cifra es posible desde la perspectiva de la ANH, solo si fructifican unos menesteres y si las cosas salen como se piensa tras una ardua labor exploratoria. Apuntó que en hidrocarburos hay todo tipo de propuestas, de vicisitudes y circunstancias que inciden en los resultados.
El tema electoral no es ajeno a la industria petrolera y por ello las empresas siempre tienen una lista de preocupaciones que no se quedan solamente en quien será el nuevo mandatario de un país puesto que hay asuntos como la seguridad, volatilidad de los precios, riesgo geológico, licenciamiento ambiental y otros líos que entran a la bolsa de inquietudes, pero quizás hoy la que más suena es la que tiene que ver con la política del próximo gobierno, es decir si facilitará la inversión en la industria o caso opuesto, no.
“La lógica de continuar con el aprovechamiento de este recurso en tan eminente, que uno diría, no tiene ningún sentido de verdad, que el Gobierno renuncie a la fuente más importante de recursos que tiene la economía y el mismo ejecutivo, entonces eso es lo que uno piensa y cuando leo entre líneas las declaraciones de quienes creen que van a salvar el planeta porque dejarán de producir petróleo, no me cabe en la cabeza la declaración simbólica porque todos sabemos que si Colombia deja de producir, la demanda mundial ni se dará por enterada, seguirá siendo la misma y si por el contrario nos daremos un tiro en el pie, el detrimento será tremendo”, añadió Zamora Reyes.
Frente a los conflictos que involucran a Yemen con Arabia Saudita, a Rusia con Ucrania, Estados Unidos y la Organización de Tratado del Atlántico Norte, OTAN, hacen pensar que habrá noticias también por la coyuntura internacional. Ante semejante escenario el presidente de la ANH, Armando Zamora Reyes, dijo que siempre la geopolítica del petróleo ha marcado el derrotero global. Aseguró que Colombia sigue siendo una ficha marginal en esa gran geografía política petrolera.
Indicó que el tema da para un prolongado y juicioso análisis porque si Rusia invade a Ucrania y no le vende gas a Europa porque el Viejo Mundo cierra el mercado, sencillamente lleva a los rusos a la quiebra, como quien dice, otro disparo en el pie, todo porque la Federación Rusa pensaba tener en pleno funcionamiento el Gasoducto del Norte, o el Nord Stream 2, una salida al mercado europeo que ya dijo que si eventualmente hay incursión militar en tierras ucranianas no habrá demanda gasífera, a tal punto que ya están haciendo diligencias para abastecerse del combustible con otros proveedores.
Los grandes movimientos anti fracking y anti-nucleares, expuso, también tienen alguna relación con esa geopolítica internacional, luego el país termina siendo un peón que no puede permitir manipulaciones en favor o beneficio de otros ya que debe primar el interés nacional, un buen ejemplo Noriega que siendo un país ambientalista, no piensa dejar de lado la explotación petrolera.
En su momento, por allá en 2003 cuando nace la ANH, los líderes de pensamiento económico del país dijeron que Colombia tuvo la inmensa suerte de tener poquito petróleo porque si hubiese habido mucho crudo, la historia fácilmente sería otra, ello teniendo en cuenta las nacionalizaciones, las corrupciones y las políticas habrían sido totalmente diferentes. Es posible que el país haya contado con el crudo suficiente para contribuir al desarrollo, para tener el suministro pertinente, pero no mucho para desorganizar la nación.
El ingeniero mecánico de la Universidad de los Andes Armando Zamora Reyes, también especialista en Alto Gobierno de la misma universidad, acredita una hoja de vida impecable, laureada y digna de admiración. Es reconocido por su desempeño como profesor honorario del Centro de Estudios de Energía, Petróleo y Minería de la Universidad de Dundee en Reino Unido, del que fue director adjunto.
El excelentísimo funcionario además de sus estudios y especializaciones tiene una maestría en ciencias y doctorado en ingeniería del Instituto Tecnológico de Massachusetts, MIT, de Estados Unidos y el MBA de IMD en Lausana, Suiza. Ha cumplido excelsas asesorías en diversas empresas del sector energético, sin embargo fue consultor del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, del Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, FMI, y la Corporación Financiera Internacional.
Amigo del balance entre el trabajo y la vida hogareña, gusta de ver los partidos de la Selección Colombia y de disfrutar de la buena música, desde la clásica hasta la que identifica cada época del año, por temporadas se inclina por vallenatos, tonadas románticas, baladas, álbum colombiano o donde lo lleve dentro del pentagrama el estado de ánimo. Jocosamente reconoce que en su caso particular hay de por medio un síndrome obsesivo-compulsivo cuando se da a una tarea, pues suele concentrase fuertemente en ella. Sabe que ha sacrificado un tiempo familiar, pero sabe que luego lo compensa ya que como hombre de responsabilidades, compromisos y laboriosidad, disfruta de la tranquilidad del deber cumplido, de las tareas bien hechas.
En ocasiones la familia lo abraza y le ayuda a distraerse amorosamente con otros temas. Es amigo del deporte, actualmente practica golf y disfruta de unas vacaciones en ese círculo especial de hijos y seres queridos. Una afición paralela es la lectura, lo atrapan los temas atinentes con geopolítica e historia universal.
Zamora no puede vivir sin noticias, le gusta estar informado y como se dijo, ríe y sufre con los partidos de las eliminatorias, igual es colombiano, es hincha y no puede ocultar la tristeza cuando las cosas no salen bien.
No nos despedimos del presidente de la ANH, no, hubo un hasta pronto de un gran ser humano que sabe que sus logros son el fruto de trabajo en equipo, los mejores en una agencia que disfruta su función en cada oficina, una persona que reconoce el compromiso de Minas y Energía, un grupo con el que le da gusto laborar, un Ministro de clase mundial rodeado de gente llena de compromiso, preparada y con valores agregados como enorme conocimiento, inteligencia y seriedad.
En medio de los tremendos retos, Armando Zamora recuerda la historia del petróleo, con una mirada fija viaja por el tiempo y en esa capsula del tiempo viaja a los albores del petróleo en Colombia, ve al entonces Presidente Rafael Reyes, rubricando las primeras reglamentaciones petroleras en 1903 con la Ley 30.
Va y viene, al sabor del café retorna al ayer y observa la Colombia devastada por la Guerra de los Mil Días culminada en 1902, sigue adelante y mira la evolución de las primeras concesiones petroleras, la del general Virgilio Barco y la del eterno Roberto de Mares, firmadas en 1905, más exactamente el 16 de octubre.
El momento histórico daba para llorar, en 1903 Colombia pierde a Panamá, un capítulo triste y perenne en la memoria en donde el protagonismo de Estados Unidos fue todo. Con algo de melancolía por el ayer en sepia, Zamora evoca el pozo Infantas Dos en cercanía de Barrancabermeja, que fue operado en 1918 y que le dio la bienvenida a la industria petrolera, un año que como el actual también padecía los embates de una peste, la norteamericana gripe española.
Para todos es sabido que en el 2003 quedó afianzada la reestructuración del sector hidrocarburífero colombiano con la puesta en marcha de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, ANH, ello atendiendo la crítica situación que experimentaba Colombia como consecuencia de la disminución de las reservas de petróleo, un contexto apremiante que eventualmente, haría de Colombia, un país importador de petróleo.
Según datos de la ANH, la reestructuración hizo que Ecopetrol fuera mucho más eficiente y competitiva al separar su doble rol de entidad reguladora y empresa petrolera. Por esta razón, dice la agencia, se dispuso que únicamente se dedicara a explorar, producir, transportar, refinar y comercializar hidrocarburos, es decir, trabajar exclusivamente en el negocio petrolero en todas las fases de la cadena, compitiendo en igualdad de condiciones con otras compañías del sector.
“De esta forma, la Agencia Nacional de Hidrocarburos adquirió de Ecopetrol su labor de administrador y regulador del recurso hidrocarburífero de la nación, y comenzó la transformación de Colombia en un país nuevamente prospectivo y atractivo para los inversionistas nacionales y extranjeros. Sin embargo, Ecopetrol mantiene todas las áreas que tenía bajo operación directa y los contratos de Asociación firmados hasta diciembre 31 de 2003”, precisa la ANH.
Dentro de los cambios esenciales está la adopción del nuevo contrato de regalías, impuestos y derechos, que sustituyó el contrato de asociación. Este modelo contempló tres etapas diferentes y separadas: exploración, evaluación y explotación, cuya duración está alineada con los estándares internacionales, lo cual genera una participación para el Estado entre el 50 y 60%.