Sábado, 19 Marzo 2022 00:10

Acuerdo comercial con China impulsará agro colombiano: Exministro

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Acuerdo comercial con China impulsará agro colombiano: Exministro Imagen-de-Peggychoucair-en-Pixabay

Para los expertos, ahora más que nunca es necesario sellar una alianza con los chinos, un mercado que demandará alimentos y coadyuvará con la reactivación del campo.

La actual situación económica y productiva de Colombia invita a repensar el país y a mirar de qué manera se recupera el terreno perdido, ya que, con un precario concepto de globalización, fueron desapareciendo sistemáticamente sectores fundamentales para el empleo, la generación de riqueza y la seguridad alimentaria, como el primario, la industria y el mismo comercio. Después de la apertura económica de 1991 y con los TLC rubricados con Estados Unidos y Europa, hoy llamados a revisar en opinión de muchos, la pregunta pasa por si es necesario asegurar nuevos mercados y oportunidades con socios que den plenas garantías, avalando la existencia del producto nacional y unas exportaciones dinámicas y generosas, reflejadas en el PIB.

Es posible que los tratados de libre comercio o de cooperación económica no sean perversos, el asunto pasa por cómo se negocien y qué impacto van a tener en la sociedad, en sus bases productivas, igual en la soberanía alimentaria y hasta en la institucionalidad.

Los últimos días de guerra en Ucrania han dejado al mundo de hinojos, totalmente postrado y a merced de la dependencia, un lío que ya venía en carrera con el Covid-19 y la crisis global logística. Hay que traer a colación que, por la pandemia, más de 80 países optaron por retomar su agricultura y llenar sus inventarios, sin duda alguna la geopolítica llegue como llegue, acarrea serias dificultades y le abre la puerta a la especulación, un hecho cierto que obliga a los gobiernos con toda celeridad y acierto a tomar medidas consecuentes pues si algo no puede perder una nación es el suministro de alimentos y el de materias primas.

El campo colombiano después de la apertura terminó siendo un peladero, apenas si se cuentan los cultivos de exportación, pero las políticas en los últimos treinta años cambiaron productividad por importaciones, arrastrando al país al borde de un profundo abismo, del que salir resultará oneroso. De todas maneras dicen que de cada tragedia surgen oportunidades, y el tridente de guerra, Covid-19 y logística, lleva a concluir que Colombia debe recuperar el campo, corrobora que con producción habrá ingreso y con este demanda de bienes y servicios. Sencillamente algo que por obvias razones debe pasar.

En consecuencia, queda el derrotero que debe tomar el país en materia de comercio exterior, las nuevas políticas de inserción en los mercados y las contingencias que el país está llamado a considerar para no repetir errores, esos que hoy amenazan a no pocos sectores de la producción con su desaparición.

Con Asia hay pendientes negociaciones grandes, China y Japón, sin embargo, buena parte del empresariado y los agricultores han expresado su descontento y temor por lo que puede ser un desafortunado convenio, el que termine de dar la estocada a un sector real totalmente disminuido, con menos empresas, menos agricultura y por fuera de las oportunidades.

En esta ocasión, el invitado, reconocido experto en comercio internacional, indicó que Asia es el gran mercado a explorar, la liga en donde Colombia debe jugar y el escenario de los verdaderos negocios, en donde ganar es el común denominador.

 

 

En charla con Diariolaeconomia.com, del exministro de Comercio Exterior y actual presidente de la Cámara Colombo China de Inversión y Comercio, Carlos Ronderos, los productores del campo pueden estar tranquilos con un eventual acuerdo comercial con China, puesto que no habría afectación alguna ni el desplazamiento de sectores productivos.

Según Carlos Ronderos, China no es un productor agrícola sino un importador de productos del agro, lo que quiere decir que habría para la ruralidad colombiana todo tipo de oportunidades porque se tendría que abastecer un mercado inmenso, lo que descalifica la amenaza que aducen los industriales.

 

“Con China tan solo tenemos oportunidades de mercado porque este país es un gran comprador de productos agrícolas y en la medida en que salga más gente de la pobreza, pues mayor será la demanda por bienes alimenticios. La posibilidad de éxito para los empresarios del campo es toda. Colombia debe apostarle al acuerdo de la Franja y la Ruta, lo que anteriormente se llamaba la Ruta de la Seda, todo un esquema de cooperación que permite articular la economía china y de allí, expuso, pueden derivar aspectos muy positivos en materia de inversión y comercio.

 

Colombia, lamentó el exministro, es de los pocos países que no ha suscrito el sonado acuerdo de la Franja y la Ruta, el propósito o plan de China que busca potenciar los lazos con el resto del mundo, todo con la puesta en marcha de dos considerables rutas comerciales, la marítima y la terrestre, de tal fuerza y ambición que articularán al país del dragón con Europa, África y América Latina. A criterio del experto, quien mire el progreso a futuro, tiene que estar matriculado en ese proyecto.

 

El mundo está en medio de la irresolución

No resulta fácil el entorno mundial, de nuevo salta a la palestra el término incertidumbre, debido al conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, que sí logra resolverse, dejará en la economía mundial heridas, fracturas y grandes fisuras, todo con un elevado costo para los países que desde la tribuna presenciaron el intercambio de golpes.

En opinión del presidente de la Cámara Colombo China de Inversión y Comercio, hay mucha inquietud y duda, sobre todo por el papel que pueda jugar China, país que no puede poner en jaque su economía, puesto que las sanciones de la Unión Europea y de Estados Unidos pueden abarcar empresas que adelanten negocios con Rusia, luego con ello, afirmó, hay una posición de tranquilidad en vista que el gigante asiático no está participando activamente en ese conflicto económico, siendo el principal jugador en el comercio internacional.

El gobierno chino, en una posición coherente, es respetuoso de las soberanías y no cae en políticas restrictivas o de bloqueo económico. En los últimos días se habló del interés de China por comprar trigo y gas en Rusia. Si bien habrá una compra de commodities, el país asiático busca neutralidad, dejando de lado respaldos políticos.

 

“Las bolsas se han calmado, han reaccionado, el precio del petróleo ha bajado también, es decir que los mercados y el mundo están asimilando la guerra. Se ve que el peso de la renta o las reservas rusas, actualmente aisladas, no tiene un impacto muy grande en el desarrollo de la actividad económica global”, anotó el exministro de Comercio Exterior.

 

Expuso que, si bien las medidas contra Rusia son drásticas, no necesariamente impactan al mundo porque estos castigos no son aplicables a todas las naciones. Aclaró que en efecto habrá problemas y afectación a los países que tienen negocios con la Federación Rusa y que temen represalias por hacer transacciones o intercambio con el Gobierno de Moscú, todo dentro del marco de las disposiciones que en ese sentido adoptó Estados Unidos y que pueden trastocar los intereses de algunas compañías que hacen negocios con Rusia, un asunto que puede perturbar inclusive a sectores de la economía local, verbigracia las flores en donde el mercado ruso es muy importante para Colombia. En términos generales, recalcó Ronderos, las penalidades van muy dirigidas al mercado del país más grande del mundo con vecindario en Europa y Asia.

El problema no solamente lo reportan los floricultores, sino los productores de banano, cacao, café y desde luego la ganadería. En 2021 las exportaciones de Colombia a Rusia llegaron a 140 millones de dólares, de esa suma 64 millones de dólares están representados en carnes y los llamados despojos comestibles.

 

Actual realidad geopolítica ratifica que China es la mejor opción

 

 

Con los sustos que se han presentado por el riesgo de abastecimiento y la urgencia de diversificar mercados, Ronderos manifestó que China es la gran oportunidad que tiene Colombia y por ello desde la Cámara de Comercio binacional se han fomentado misiones comerciales y haciendo un duro trabajo para la obtención de las normas fitosanitarias, razón por la cual se espera que en 2022 salgan las correspondientes a ganado vacuno y porcino, unas dispensas que permitan acceso a los mercados, desatando el nudo fitosanitario.

Son, aseguró el exministro, más de 1.400 millones de habitantes que han incrementado su ingreso y que están diversificando la canasta de consumo, luego sin vacilación alguna China es el mercado, es la enorme opción.

Sin desconocer que hay trabajos de empresas chinas en Bogotá con el metro y a nivel ferroviario la futura puesta en marcha de Regiotram, Colombia debe esperar lo que se viene en inversión no solo en infraestructura sino en otros frentes y soluciones determinantes para el buen andamiaje del país.

A criterio de Carlos Ronderos, el metro de Bogotá es la obra de infraestructura del país más importante en toda su historia puesto que supera de lejos, los 5.000 millones de dólares. Agregó que dentro de las apuestas está a plenitud lo relacionado con energía solar, transporte y estructuras, todo con un record impecable, ya que los trabajos del metro van muy bien, igual los avances en las autopistas Mar Uno y Mar Dos hechas por ellos que muestran un reporte excelente, es decir no ha habido contratiempos en las empresas.

Buen reporte entrega Zijin Mining en minería de oro, demostrando que hay una inversión seria, sana y de alta contribución al progreso de Colombia.

El autor del libro, El Ajedrez del Libre Comercio, que habla de competitividad y globalización en Colombia y los países andinos, expuso que un tema capaz de poner en jaque la economía nacional tiene que ver con las políticas proteccionistas puesto que tienen un efecto devastador en la economía porque encarece todos los insumos y propende por una disrupción en todas las cadenas productivas, sin dejar de lado las retaliaciones.

 

“Yo creo que las políticas proteccionistas anunciadas por algunos candidatos son muy peligrosas como lo puede ser un manejo macroeconómico y monetario sin prudencia, pues como se observó, el exceso de maniobra monetaria durante la época de la pandemia, condujo a una tremenda inflación, tema que puede ser aún más grave con hiperinflaciones similares a las de Venezuela o inflaciones del registro argentino, eso si no hay cuidados y correctivos, o si el Banco de la República se mantiene como una caja menor”, sentenció el señor Ronderos.

 

 

 

El dirigente cameral precisó que China fue de los pocos países que no tuvo crecimiento negativo durante la pandemia, eso sí, no mostró el repunte espectacular de años anteriores, pero reconoció que se trata de una curva transcendental, mostrando que este gigante de Asia sigue siendo un jugador muy importante en el comercio internacional y en el desarrollo de nuevas tecnologías como es el caso puntual de las 5-G, inteligencia artificial, telecomunicaciones y otros frentes productivos e innovadores.

Anotó que compañías como Huawei, Alibaba y otras de alta tecnología asociadas a las nuevas tendencias del mercado son muy poderosas y China, reconoció, se está afianzando también como líder en ese mundo tecnológico. Hoy mirar a China como aliada es clave porque se trata nada más y nada menos que de la segunda economía del mundo.

 

La integración regional no perderá vigencia

Sobre el mercado andino, Ronderos sostuvo que la integración cada vez se está dando a nivel regional. Apuntó que en efecto hubo un desplazamiento del exceso de globalización a cosas más regionales y uno de esos efectos que se están notando, tienen que ver con las cadenas de suministro o las globales de valor que debieron repensarse con el concepto de nearshoring, un traslado del offshoring, unas cadenas asiáticas que surtían las de Estados Unidos, Canadá y México para proveer de sitios más cercanos, es decir, recalcó el exministro, un giro del offshoring al nearshoring.

Anotó que bajo este precepto las empresas están pensando actualmente en temas regionales, en el mismo horario y con distancias cortas porque la pandemia demostró que cualquier interrupción en esas cadenas puede ser fatal para el sector automotor y para el universo de industrias como se advierte, lo cual incluye navieras, contenedores y todo lo que ha visto el globo en el último año.

 

 

Sobre el tema de las navieras, disposición de container y todo lo relacionado con logística internacional, Ronderos apuntó que este se morigerará paulatinamente, pero aseveró que preocupa que en China aún existan muchas restricciones ya que hay un nuevo aislamiento obligatorio por las políticas de manejo de Covid-19 en Hong-Kong y en otras ciudades chinas, un inconveniente de marca mayor por el peso que tiene la República Popular en el comercio internacional, lo que hace que afecten ostensiblemente la actividad mercantil.

En opinión del presidente de la Cámara Colombo China de Inversión y Comercio, todo el entorno se normaliza en la medida en que los países vayan superando el episodio pandémico.

La Cámara Colombo China de Inversión y Comercio es una organización binacional sin ánimo de lucro cuyo principal objetivo es promover las relaciones comerciales y de negocios entre Colombia y la República Popular China. Representa los intereses de sus afiliados ante los sectores público, privado y la academia.

Fue creada en el año 2010 por la Fundación Colombiana del Pacífico, la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, ANDI, la Federación Nacional de Comerciantes, FENALCO, la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, el Embajador en Misión Especial para Expo Shanghái 2010 y un distinguido grupo de empresarios. Adicionalmente, ha contado con el apoyo de la Embajada de la República Popular China en Colombia, la Embajada de Colombia en China y del Gobierno Nacional de manera decidida.

 

 

Hay que decir que las relaciones entre Colombia China son de vieja data y tuvieron una raíz comercial, ya que se desarrollaron en plena colonia española tanto en América como en Filipinas. Entre los siglos XVI y XVII muchas mercancías y personas navegaban entre China y España para lo que hicieron uso de la ruta Manila-Acapulco. La embarcación con diversos productos seguía hacia el sur hasta alcanzar las costas peruanas, pero igual hacían paradas en Colombia.

Las relaciones diplomáticas entre China (Taiwán) y Colombia tuvieron su inicio en 1949 luego de la Segunda Guerra Mundial. Las relaciones con la República Popular China afloraron en 1980 en tiempos en los que Colombia respaldaba la iniciativa de “Una sola China”. Antes, en 1977 nació la Asociación de Amistad Colombia-China, entidad que permitió espacios de reconocimiento en el campo cultural, pero igual en el histórico. En 42 años de relaciones diplomáticas, China y Colombia consolidaron una amistad loable que llevó a fortalecer los lazos de amistad y unión. A la fecha China es el segundo socio comercial de mayor tamaño de Colombia en el globo.

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