Bogotá, (Sputnik)- La Comunidad Andina de Naciones (CAN) dio este viernes un plazo de 10 días a Colombia y Ecuador para retirar los aranceles impuestos en el marco de la disputa comercial que mantienen desde febrero.
"De conformidad con el literal e) del artículo 55 de la Decisión 425, la República del Ecuador deberá retirar el gravamen establecido (...) en un plazo máximo de diez (10) días hábiles contados a partir del día siguiente de la publicación de la presente resolución en la Gaceta Oficial del Acuerdo de Cartagena, debiendo informar del cumplimiento del presente artículo en el referido plazo", anunció la CAN.
El organismo internacional también solicitó a Colombia retirar los impuestos aplicados a Ecuador, anunciados como represalia tras la decisión unilateral adoptada por Quito.
La CAN consideró que las medidas adoptadas por ambos países vulneran las normas del comercio intracomunitario establecidas en el Acuerdo de Cartagena.
La crisis comenzó en enero de 2026, cuando el Gobierno de Ecuador anunció una "tasa de seguridad" del 30 por ciento a las importaciones provenientes de Colombia, que empezó a regir el 1 de febrero.
Quito justificó la medida por los costos de seguridad derivados del crimen organizado y el narcotráfico, ante una presunta falta de cooperación de Colombia en la frontera común.
Colombia consideró que la tasa constituía un gravamen contrario a la normativa de la CAN, afectaba a los sectores productivos de los dos países, favorecía el contrabando y desdibujaba el espíritu de integración bilateral.
Posteriormente, Colombia respondió con aranceles del 30 por ciento a un grupo de productos ecuatorianos, al considerar que la tasa ecuatoriana tenía efectos equivalentes a un arancel y violaba el Programa de Liberación de la CAN.
La medida afectó partidas como arroz, fríjol, plátano, azúcar y pescado, y fue acompañada por restricciones al ingreso terrestre de algunos productos por razones de seguridad nacional.
La escalada continuó a finales de febrero, cuando Ecuador anunció que elevaría la tasa del 30 al 50 por ciento a partir del 1 de marzo.
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, argumentó entonces que Colombia no había adoptado medidas suficientes contra el narcotráfico en la frontera y vinculó la decisión tanto a razones de seguridad como al déficit comercial ecuatoriano con el país vecino.
Bogotá, por su parte, negó las acusaciones y defendió la existencia de mecanismos de cooperación contra el crimen transnacional.
El conflicto alcanzó un punto crítico en abril cuando Ecuador anunció que la tasa pasaría del 50 al 100 por ciento desde el 1 de mayo, tras señalar nuevamente una supuesta falta de acciones concretas y efectivas de Colombia en seguridad fronteriza.
La medida convirtió el desacuerdo en una guerra arancelaria abierta y llevó a Colombia a aprobar nuevos gravámenes recíprocos sobre productos ecuatorianos.
Antes de la decisión de la CAN, Ecuador había dado una señal parcial de distensión al anunciar que reduciría del 100 al 75 por ciento la tasa aplicada a importaciones colombianas a partir del 1 de junio.
El Gobierno de Noboa presentó la reducción como un paso para avanzar hacia mecanismos de cooperación bilateral en seguridad, aunque la medida no implicaba desmontar por completo el gravamen cuestionado por Colombia. (Sputnik)

