Los trabajadores colombianos agrupados en la Confederación General del Trabajo, CGT, aseguraron que los candidatos presidenciales deben tener muy claro que, para superar los enormes problemas internos, deben saldar la deuda histórica con trabajadores, campesinos, así como con pequeños y medianos empresarios, todos sumidos en la ruina y la desesperanza por las recurrentes equivocaciones en el manejo de la política económica y social.
Expresaron su preocupación por la serie de eventos internos y externos que afectaron y afectan el buen desempeño de la economía y que finalmente develan la terrible equivocación al adoptar un modelo aperturista que hoy enfrenta grandes desafíos y amenazas ante la posibilidad de desabastecimiento. Nadie de los gurús que orientó la política dirigida supuso que algo grave podría pasar y sin consideración alguna acabaron con el agro, privatizaron activos rentables, liquidaron empresas útiles hasta dejar el país sin tren, sin vías terciarias y sin futuro, sencillamente, con una mano adelante y la otra atrás.
Hoy con la crisis logística, la ruptura en la cadena de suministro, los fletes impagables, la agricultura reducida a su mínima expresión por el desplome en la oferta de fertilizantes y la exposición al hambre, los gobierno de la región no la tienen fácil y por eso deben actuar en consecuencia y retomar la siembra de alimentos, reactivar el campo e impulsar una agroindustria dinámica y próspera que emplee gente y ofrezca garantías de ingreso para hablar con argumentos de la reactivación económica, la de verdad.
En este momento estimó la CGT la apuesta es por afianzar cadenas regionales de valor, potenciar el campo y recuperar las pymes, hoy con la persiana abajo cuando fueron versátiles, laboriosas y aplicadas lo que las hizo las más encomiables generadoras de empleo.
En charla con Diariolaeconomia.com, el presidente de la CGT, Persy Oyola Palomá, aseveró que, en este momento, como nunca, se requiere, más allá de posturas ideológicas, el desarrollo de una política defensora de la producción nacional que fortalezca de manera paralela las pequeñas y medianas empresas, todo propiciando las condiciones indiscutibles para ocupar la masa de gente desempleada que todavía tiene Colombia. Repisó que urgen medidas de choque en ese sentido que vigoricen económicamente al país.
Dijo que es muy delicado lo que acontece en el sector agropecuario y lamentó que hoy el país esté enfrentando hambre por encima de las posturas que el Gobierno tenga frente a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO. Según Oyola Palomá, no tiene sentido señalar o culpar de la tragedia al conflicto bélico entre Rusia y Ucrania toda vez que la hecatombe del campo tiene precedentes añejos, el más reciente la apertura económica del entonces Presidente Cesar Gaviria Trujillo, una medida que destruyó campo, empresas y empleo.
En estos momentos de apremio, comentó Oyola, Colombia no tiene como explicar que una empresa tan importante para el país como Monómeros que en alguna ocasión fue colombo-venezolana y a la fecha está en manos del Gobierno de Caracas, haya claudicado cuando era tan estratégica para la agricultura. Deploró la falta de apoyo del Gobierno nacional en perspectiva que en medio de la actual crisis pueda tener respaldo financiero para que la empresa pueda desarrollar nuevas estrategias con el fin de sustituir algunos de los insumos que vienen importados.
Se pueden avanzar, sostuvo el presidente de la CGT, propuestas como el amoniaco verde que está proponiendo Monómeros entre otros aspectos para incidir en la producción nacional de alimentos en un país que tuvo gran vocación agrícola, pero que hoy solamente exporta café con fortaleza, pudiendo sustituir los 13 millones de toneladas de comida que importa para poder satisfacer el mercado colombiano, y por qué no, de alguna manera servir de despensa para otros países de la región.
Dentro de los balances de Colombia con el actual sistema económico, el país perdió la Flota Mercante Grancolombiana, hoy más que extrañada, llorada, ya que en el mundo escasean los barcos. Monómeros que estaba lista para apagar incendios se marchitó y los ferrocarriles fueron liquidados sin pena alguna en momentos en que resultaba más competitivos los rieles que las llantas.
“El año pasado recibimos la visita de un almirante colombiano que nos manifestó que estaba delegado por el Gobierno para ver de qué manera se reactivaba el tema para que Colombia tuviera por ejemplo barcos matriculados en Bolivia o en cualquier otro país, pudiendo hacerlo de manera directa, y cómo nosotros aquí, desde el punto de vista inclusive gremial, podíamos reactivar la actividad sindical para el sector marítimo. Colombia que tiene dos mares y una riqueza muy importante de la cual nos acordamos cuando se debaten temas como el reciente pronunciamiento de la Haya sobre San Andrés, sigue sin ruta y caminando por la cornisa”, declaró el señor Oyola Palomá.
Una ola invernal tan fuerte como la sobrellevada por estos días que derrumba vías, agregó Oyola, hace extrañar un ferrocarril que perfectamente podría dar una mano y ser útil, pero que solamente se utiliza para transportar carbón en la zona norte de Colombia, pero que indiscutiblemente debe ahondarse en su reactivación.
Por otro lado, explicó el presidente de la CGT, están las obras de cuarta generación que se convirtieron, particularmente en una forma de corrupción, ello corroborado con las denuncias de la construcción de las autopistas, obras que han sido financiadas con los dineros de los fondos de pensiones de los trabajadores, una jugada de los conglomerados económicos que manejan el ahorro y futuro de la clase obrera.
Al nuevo mandatario no se le puede olvidar el sufrimiento de la gente
La brecha de desigualdad sigue creciendo y nadie hasta la fecha hizo algo por subsanar el alarmante problema, Colombia, recordó el directivo, lleva 30 años de tragedia en los que no solamente se perdieron los activos, las empresas importantes, la economía rural, la minería y el petróleo sino los derechos adquiridos.
Todas las conquistas laborales y una serie de derechos fueron atomizados sin recato alguno, la gente quedó en manos de la banca y con cargo a usura, tasas y otros mecanismos que encarecieron el coactivo crédito hipotecario, demasiadas personas perdieron su casa y algunos la vida.
“Lo que hemos planteado desde el Comité Nacional de Paro y el Comando Nacional Unitario con las centrales CUT, CTC, CGT y las confederaciones de pensionados CPC y Confederación Democrática, es adelantar una movilización democrática, no el 28 de abril sino este primero de mayo con una concurrencia masiva que llame la atención de los candidatos presidenciales, precisamente para que puedan responder a 21 millones de trabajadores en Colombia con lo planteado en materia de trabajo decente por una parte y por otra esperar que esa movilización en las urnas sea la expresión más contundente de la democracia y de las mayorías de este país por lograr un cambio de rumbo frente a lo que ha sido la política neoliberal, infaustamente acompañada por corrupción y otros flagelos que tanto daño nos han causado”, afirmó el dirigente sindical.
Es lamentable decirlo, pero al hablar de beneficiarios del salario mínimo, tan solo hay en Colombia tres millones de personas amparadas por ese derecho. Según Percy Oyola, al observar que más del 80 por ciento de los pensionados del país apenas devengan menos de dos salarios mínimos, entonces se entiende que el principal problema que a veces esbozan los empresarios y algunos gremios económicos, no es precisamente que la gente se enriquezca por la vía salarial y que los estipendios de los nacionales sean muy altos, de tal manera que una de las grandes deudas sigue siendo tener un salario mínimo vital y que frente a los temas de empobrecimiento y el hambre que se ha percibido, la sociedad enfrenta, temas como la renta básica universal, son aspectos de primer orden.
La CGT celebra su cumpleaños número 51, que los cumpla feliz
En este primero de mayo la Confederación General del Trabajo, CGT, cumple 51 años de existencia ya que fue fundada formalmente en Medellín en 1971 justamente el emblemático primero de mayo. Sin embargo, la central tuvo precedentes desde la celebración del congreso ordinario de la Unión de Trabajadores de Colombia, UTC, en 1961, En ese encuentro surgió un grupo discrepante que conformó el núcleo que una década más adelante fundara la CGT.
Después, en 1965 surgió la Acción Sindical Colombiana, ASICOL, fruto de la unión de distintas asociaciones sindicales de Colombia, todo un preámbulo de lo que seis años más tarde sería la Confederación General del Trabajo, CGT.
Colombia empezó a escribir su historia sindical en 1847 cuando fue erigida la Sociedad de Artesanos de Bogotá, impulsada para presionar un alza en los impuestos de aduana para que los productos locales pudieran competir a la par con los traídos del exterior, una historia muy antigua que sigue en vigencia.
Según Oyola en su momento la CGT nace como una organización promovida por la Central Latinoamericana de Trabajadores que tuvo una inspiración en la doctrina social católica de la Iglesia.
“Este mes de mayo se cumplen 121 años de la expedición de la encíclica Rerum Novarum del papa León XIII quien la rubricó el cinco de mayo de 1891, documento que planteó aspectos como la libertad sindical, una figura de salario mínimo vital y llamo la atención para que las personas tuvieran condiciones mínimas de ingreso para vivir con dignidad. Esa misma solemne carta dio origen a las organizaciones sindicales como la Confederación Mundial del Trabajo a la cual estuvimos afiliados desde que se constituyó la CGT a través del Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo, CLAD”, indicó el presidente de la CGT.
Añadió que igual se planteó un rechazo al trabajo infantil y reconoció de alguna manera los derechos de la mujer laboriosa, temas como la seguridad social. Con el correr del tiempo, en 1919 nació la Organización Internacional del Trabajo, OIT.
Igual este primero de mayo se conmemoran 136 años de la lucha de los mártires de Chicago, pero anotó que, si se observa el panorama laboral de los albores del siglo XIX, la lucha sigue siendo por trabajo decente en aras de acabar con unas condiciones lamentables de Colombia y América Latina en el frente laboral.
El informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, que plantea una reducción del desempleo, notificación que saluda la CGT, empero Oyola dice que el informe contradice los estudios de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE, que en diciembre planteaba que Colombia era el segundo país después de España con más desempleo, ello claro está de las naciones que hacen parte del organismo.
La misma OCDE, dijo Percy Oyola, hizo un llamado para generar empleos de calidad porque no basta mostrar estadísticas de la población ocupada sino el tipo de empleos tiene Colombia.
Expectativa por las elecciones
El dirigente sindical expuso que el país se aproxima a un proceso electoral en donde el debate de reforma laboral y las propuestas de reforma laboral que plantea la Misión de Empleo, son iniciativas que apuntan a precarizar las actuales condiciones de trabajo lo que contrasta con lo que ha venido diciendo la OIT y la misma OCDE.
“Planes de acción a los que Colombia se ha comprometido con Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea en el marco de los tratados de libre comercio que plantean cosas contrarias a lo proyectado aquí, desde el punto de vista de reforma laboral o pensional, asustan. Ese es un panorama muy preocupante que nos permite llamar la atención de los candidatos presidenciales, si realmente apuestan por una Colombia con trabajo decente o si por el contrario pretenden seguir con un capitalismo salvaje y una política de corte neoliberal que colapsó en su despegue”, anotó Oyola Palomá.
Es muy oportuno rememorar que la petición hecha en Haymarket por parte de los trabajadores de Chicago, enjuiciados y condenados a muerte, consistía en dividir las 24 horas del día de manera decorosa, es decir ocho horas para trabajar, ocho para dormir y las ocho restantes para la vida familiar. Todo empezó un primero de mayo de 1886, año en que las fábricas de la recordada ciudad americana entraran en huelga, finalmente la petición se cristalizó.